Para que SOS Pri­ma­tes pue­da seguir ayu­dan­do al Cen­tro de Reha­bi­li­ta­ción de Pri­ma­tes de Lwi­ro se nece­si­tan manos, gen­te que pue­da dedi­car unas horas a la sema­na, o al mes, para dife­ren­tes y varia­das tareas… tal y como expli­ca­mos en la sec­ción Cola­bo­ra con noso­tros. Nues­tros volun­ta­rios tie­nen un doble méri­to pues no están en con­tac­to direc­to con los pri­ma­tes pero sí que todo lo que hacen reper­cu­te en su bien­es­tar, por ello des­de aquí que­re­mos agra­de­cer­les su labor… por­que gra­cias a ellos pone­mos nues­tro gra­ni­to de are­na para el cui­da­do de peque­ños huér­fa­nos como “Tony”, en la foto.