En cual­quier ins­ti­tu­ción que alber­ga ani­ma­les es muy impor­tan­te la comu­ni­ca­ción entre el per­so­nal, ya sea entre el equi­po de cui­da­do­res, vete­ri­na­rios, man­te­ni­mien­to, segu­ri­dad, mana­gers, entre otros. Hace unos meses, el Zoo de Bar­ce­lona donó todo su equi­po de inter­co­mu­ni­ca­do­res (walky-tal­kiesSOS Pri­ma­tes por moti­vos téc­ni­cos y de mejo­ra. Nues­tra ONG un cen­tro de reha­bi­li­ta­ción de pri­ma­tes al que donar­le una segun­da vida y fue en eTa­cu­gama Chim­pan­zee Sanc­tuary don­de encon­tró el des­tino. En total, 75 inter­co­mu­ni­ca­do­res y sus corres­pon­dien­tes torres de car­ga. Como podéis ver, el per­so­nal del mis­mo los está usan­do, impac­tan­do sin duda esto en la mejo­ra del cui­da­do de los más de 100 chim­pan­cés huér­fa­nos pro­duc­to del con­su­mo de car­ne de sel­va y del trá­fi­co de crías como mas­co­ta, que alo­ja en su san­tua­rio de Sie­rra Leona.
Que­re­mos agra­de­cer al Zoo de Bar­ce­lo­na por la dona­ción, en espe­cial al depar­ta­men­to de Logís­ti­ca, así como a la pri­ma­tó­lo­ga Rosa Garri­ga por su ges­tión, a la vez que al equi­po de SOS Pri­ma­tes vin­cu­la­do a la ins­ti­tu­ción bar­ce­lo­ne­sa por hacer­lo posible.