Nos lle­gan noti­cias tris­tes des­de el CRPL, Lwi­ro Pri­ma­tes, en la RDCongo.

La gue­rra sigue avan­zan­do y no aca­ba. De hecho, las cosas se ponen peor pues la zona que rodea al Cen­tro de Lwi­ro se está con­vir­tien­do en un cam­po de bata­lla. El pobla­do cer­cano don­de se com­pra la comi­da para los ani­ma­les está bajo fue­go cons­tan­te. La mayo­ría de los tra­ba­ja­do­res del CRPL viven allí, y están sien­do for­za­dos a dejar sus casas. Pese a ello, cada día, van a tra­ba­jar al centro.

Están demos­tran­do cora­je, com­pa­sión y un com­pro­mi­so increí­ble para seguir cui­dan­do los más de 200 pri­ma­tes (entre chim­pan­cés y otras espe­cies) y el res­to de ani­ma­les, que no pode­mos negar que están sufrien­do por el rui­do y el sus­to que les pro­vo­can los estruen­dos de las armas.

Feli­ci­ta­mos des­de SOS Pri­ma­tes al equi­po del CRPL y les man­da­mos todas las ener­gías del mundo.

Aho­ra más que nun­ca, os nece­si­ta­mos. Gra­cias a quie­nes ya for­máis par­te de SOS Pri­ma­tes, a quie­nes pre­gun­táis por cómo van las cosas allí.

Es un pano­ra­ma deso­la­dor, el mie­do de la gen­te, los ani­ma­les, la natu­ra­le­za en defi­ni­ti­va sufrien­do… y el res­pon­sa­ble de todo esto, en defi­ni­ti­va, la codi­cia y el orgu­llo del pri­ma­te humano.

Pedi­mos la paz en la Repú­bli­ca Demo­crá­ti­ca de Congo.

A par­te de enviar­les bue­nos deseos, si con­si­de­ras que pue­des ayu­dar algu­na cosa, echa un vis­ta­zo en nues­tra web www.sosprimates.org