Hoy tene­mos muy malas noti­cias… la peque­ña “Mulu”, que lle­gó hace unas sema­nas ha falle­ci­do. La cau­sa es el seve­ro esta­do de infec­ción y malnu­tri­ción en el que lle­gó. Tris­te­men­te, no ha podi­do ven­cer la bata­lla y ano­che murió. Des­can­sa en paz, peque­ñi­ta. Tras unos días en los que pare­ció remon­tar gra­cias a los cui­da­dos per­ma­nen­tes (24h duran­te toda la sema­na) del equi­po del CRPL, Lwi­ro Pri­ma­tes, no ha podi­do más. Es siem­pre duro des­pe­dir a cual­quier ani­mal, pero a las crías que han empe­za­do a vivir, es doble­men­te trá­gi­co, pues se han enfren­ta­do a la terri­ble situa­ción de ver morir a su madre a manos de los furtivos.

Des­de Occi­den­te, algu­na de las cosas que pode­mos hacer para dete­ner esta situa­ción es con­cien­ciar, edu­car, difun­dir esta situa­ción, urgir a los gobier­nos occi­den­ta­les a que apo­yen a los afri­ca­nos a salir de la pobre­za y que imple­men­ten cas­ti­gos para el con­su­mo de car­ne de sel­va, y ayu­dar a las ONG que tra­ba­jan para sal­var las espe­cies, como SOS Pri­ma­tes.