Hoy, en el #diain­ter­na­cio­nal­del­chim­pan­ce hemos esta­do en el Zoo de Bar­ce­lo­na don­de hemos repar­ti­do infor­ma­ción sobre las ame­na­zas que sufren los chim­pan­cés en sus hábi­tats de ori­gen, hemos hecho acti­vi­da­des edu­ca­ti­vas con los más peques y reco­gi­do donativos.

La defo­res­ta­ción está redu­cien­do a un rit­mo alar­man­te la super­fi­cie sel­vá­ti­ca que los chim­pan­cés necesitan.

Eso pro­du­ce muchos huér­fa­nos, como Moni­que, en la foto.

Hay muchos fac­to­res que la pro­du­cen: aumen­to de la pobla­ción mun­dial, extrac­ción de mate­ria­les como made­ras y mine­ra­les… pero tam­bién noso­tros des­de Occi­den­te pode­mos ayu­dar con­su­mien­do menos y redu­cien­do resi­duos y reci­clan­do los materiales.

Que­re­mos dar las gra­cias a nues­tro equi­po de voluntarios/as, tan­to de ayer, en el Zoo Aqua­rium de Madrid: María, Nata­lia y Mari­sa, como de hoy en Bar­ce­lo­na: Auro­ra, Nuria, David, Estel, Sara, Mòni­ca, Jose y Raúl. Por supues­to a las ins­ti­tu­cio­nes que lo han hecho posible.