El pasa­do 24 de agos­to dos crías huér­fa­nas de chim­pan­cé lle­ga­ron al Cen­tro de Reha­bi­li­ta­ción de Pri­ma­tes de Lwi­ro (CRPL). Des­pués de pasar más de un año como atrac­ción en un super­mer­ca­do de la capi­tal del país, los dos peque­ños fue­ron deco­mi­sa­dos por las auto­ri­da­des loca­les (el Ins­ti­tut Con­go­lais pour la Con­ser­va­tion de la Natu­re). Los dos peque­ños vola­ron más de 1.000 kiló­me­tros a bor­do de un avión Anto­nov An-26 de Nacio­nes Uni­das para poder lle­gar al aero­puer­to más cer­cano al CRPL. Allí los espe­ra­ban Car­men Vidal, direc­to­ra del CRPL, y miem­bros de su equipo.

Lle­ga­da al aero­puer­to de Bukavu

Bajan­do del avión

En el CRPL con sus cuidadores

Los dos peque­ños res­ca­ta­dos en Kinsha­sa son un macho de 5 años (lla­ma­do “Kin”) y una hem­bra de 3 años (lla­ma­da “Sha­sa”). Aho­ra los dos ya están en su nue­vo hogar, reci­bien­do las mejo­res aten­cio­nes, y espe­ran­do pasar el mes de cua­ren­te­na para poder unir­se a los otros 56 chim­pan­cés que alo­ja el centro.

Kin, de 5 años

Sha­sa, de 3 años

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