Ante la situa­ción actual de ame­na­za que se cier­ne sobre el Zoo de Bar­ce­lo­na, SOS Pri­ma­tes hace las siguien­tes afir­ma­cio­nes:

-La situa­ción ideal sería la no exis­ten­cia de zoos ni de san­tua­rios, lo que equi­val­dría a que cual­quier espe­cie ani­mal, inclui­dos los pri­ma­tes, no estu­vie­se ame­na­za­da en su hábi­tat natu­ral y que la hue­lla del ser humano, res­pon­sa­ble de la actual situa­ción, fue­ra ínfi­ma.

-No se pue­de gene­ra­li­zar o englo­bar a todos los zoo­ló­gi­cos, al igual que a los san­tua­rios, en el mis­mo para­guas. Los hay que mere­ce­rían estar cerra­dos (los que no siguen las direc­tri­ces mar­ca­das inter­na­cio­nal­men­te) y otros, los moder­nos, lle­van a cabo impor­tan­tes pro­gra­mas de con­ser­va­ción en su hábi­tat, habien­do evi­ta­do la extin­ción de muchas espe­cies y rein­tro­du­cién­do­las a una natu­ra­le­za cada vez más frag­men­ta­da y menos vir­gen.

Ejem­plos de zoo­ló­gi­cos que han apo­ya­do pro­gra­mas de con­ser­va­ción de pri­ma­tes al bor­de de la extin­ción hay muchos, pero por citar sólo algu­nos: el All­wet­ter Zoo de Müns­ter o el Zoo de Leip­zig y sus pro­gra­mas de con­ser­va­ción de las espe­cies crí­ti­ca­men­te ame­na­za­das en Viet­nam.

-El Zoo de Bar­ce­lo­na, pese a que enten­de­mos que como cual­quier ins­ti­tu­ción que man­tie­ne ani­ma­les bajo su cui­da­do debe mejo­rar cier­tas ins­ta­la­cio­nes, inclui­das algu­nas que alber­gan pri­ma­tes, ha sido y es una fuen­te para la inves­ti­ga­ción: muchos de los/las primatólogos/as de este país empe­za­ron y/o rea­li­zan sus estu­dios en sus ins­ta­la­cio­nes, amén de los acuer­dos cien­tí­fi­cos con diver­sas uni­ver­si­da­des, ins­ti­tu­tos cien­tí­fi­cos, entre otros.

-Su labor edu­ca­ti­va que­da paten­te por la hue­lla imbo­rra­ble que cau­sa su visi­ta, en tér­mi­nos de empa­tía y amor a los ani­ma­les, entre los milla­res de esco­la­res que cada año lo visi­tan. El aba­jo fir­man­te ha vivi­do en su pro­pia expe­rien­cia dicha viven­cia.

-La apor­ta­ción a la con­ser­va­ción es muy valio­sa, con un pro­me­dio de 342.917 euros/año dedi­ca­dos al apo­yo e inves­ti­ga­ción en pro­yec­tos de con­ser­va­ción a tra­vés de sus becas PRIC, muchos de ellos rela­cio­na­dos con pri­ma­tes.

-En el caso de SOS Pri­ma­tes: el Zoo de Bar­ce­lo­na nos ha otor­ga­do 3 becas con una dota­ción de 40.277 euros, lo cual ha rever­ti­do sobre nota­bles mejo­ras en el Cen­tro de Reha­bi­li­ta­ción de Pri­ma­tes de Lwi­ro (CRPL), que es el cen­tro al que apo­ya­mos. Dichas mejo­ras se han mate­ria­li­za­do en la cons­truc­ción de ins­ta­la­cio­nes para los pri­ma­tes, cen­tro edu­ca­ti­vo o capa­ci­ta­ción del per­so­nal, entre otros.

Para con­cluir, en un mun­do en que cada mes, cada sema­na, cada día, esta­mos vien­do la des­truc­ción de los hábi­tats en gene­ral y de los pri­ma­tes en par­ti­cu­lar, y en el que el 48% de los taxo­nes de pri­ma­te (espe­cies y sub­es­pe­cies) está en peli­gro de extin­ción, en la mitad de esos casos en peli­gro crí­ti­co (datos del Gru­po de Espe­cia­lis­tas en Pri­ma­tes de la IUCN) e inclu­so con peo­res cifras en Asia don­de se lle­ga al 70%, el tra­ba­jo de los zoo­ló­gi­cos, de los que son moder­nos y tra­ba­jan bajo las regu­la­cio­nes inter­na­cio­na­les, es vital para la sal­va­guar­da de las espe­cies en un futu­ro a cor­to pla­zo.

Por todo ello, urgi­mos al Ajun­ta­ment de Bar­ce­lo­na a que mue­va su posi­cio­na­mien­to actual y recon­si­de­re su deci­sión que com­por­ta­ría el cie­rre del Zoo de Bar­ce­lo­na y, sin duda, un impac­to nega­ti­vo para el glo­bal de las espe­cies y los hábi­tats y muchos pro­yec­tos de con­ser­va­ción de pri­ma­tes.

Aten­ta­men­te,
Raúl Cabre­ra Por­cel
Pre­si­den­te de SOS Pri­ma­tes