En SOS Pri­ma­tes agra­de­ce­mos todas las dona­cio­nes, des­de las más peque­ñas a las más grandes.

Cual­quier ayu­da es buena.

No todo el mun­do pue­de apor­tar eco­nó­mi­ca­men­te, por lo que deter­mi­na­das per­so­nas nos hacen lle­gar sus manua­li­da­des para que las uti­li­ce­mos para con­se­guir dona­ti­vos en sor­teos, ferias, entre otros… como una donan­te que pre­fie­re per­ma­ne­cer anó­ni­ma, y que nos donó estas caji­tas de made­ra que hace a mano.

Con esos dona­ti­vos pode­mos seguir ayu­dan­do a los pri­ma­tes en Áfri­ca, como estos monos ver­des del CRPL, Lwi­ro Pri­ma­tes, en la RDCon­go. Soña­mos con poder ayu­dar tam­bién a los pri­ma­tes asiá­ti­cos y a los del con­ti­nen­te americano.

Algún día llegará.

Si quie­res echar un ojo a otras for­mas de ayu­dar­nos, haz clic aquí.