En estos días ha lle­ga­do una nue­va cría huér­fa­na al CRPL, Lwi­ro Pri­ma­tes, en la RDCon­go… Aquí lo veis en su jau­la de cap­tu­ra antes de lle­gar al centro.

Debéis pen­sar que por cada cría que lle­ga viva han muer­to varios indi­vi­duos del gru­po al defen­der­lo. Una madre chim­pan­cé nun­ca deja­rá que se lle­ven a su cría, al igual que otros inte­gran­tes de la familia.

En el CRPL ten­drá una segun­da opor­tu­ni­dad y aun­que no sea nun­ca lo mis­mo, una fami­lia y com­pa­ñe­ros de juego.

Gra­cias a quie­nes apo­yáis a SOS Pri­ma­tes en su labor de con­se­guir dona­ti­vos para estos ani­ma­les, y de difun­dir la crí­ti­ca situa­ción a la que se enfrentan.

» Apa­dri­na un chim­pan­cé por 5 euros al mes